Las rupturas de pareja son de las experiencias más intensas que hay. Tiene sentido, ya que enamorarnos revoluciona por completo nuestra vida, así que sentir que dejamos de amar o ser amados también. El malestar psicológico y emocional que causan son realmente dolorosos. La incertidumbre, el cambio, soltar y salir de la zona de confort son cosas que por separado ya son complicadas de sobrellevar y en estos casos tenemos que enfrentarnos a todo. En nuestro último artículo hablamos sobre algunas claves para tener una buena relación en pareja. Como febrero sigue representando el mes del amor, es importante también hablar de qué ocurre cuando nuestras relaciones se rompen. El amor y el desamor son dos caras de la misma moneda. Aunque a nadie le guste iniciar una relación pensando en ese resultado, es algo que puede ocurrir. Es un duelo y de los más dolorosos que existen. Seamos quienes dejan, seamos la persona a la que dejan o incluso en las relaciones que se acaban de mutuo acuerdo tenemos que tener en cuenta que dejar atrás, siempre es doloroso. Saber aceptar que el sufrimiento forma parte del proceso y entender las emociones por las que vamos a pasar puede ayudarnos a gestionar ese momento. Verdades sobre las rupturas que nos pueden costar aceptarEl duelo por una ruptura puede llegar a ser más difícil de gestionar que un duelo por un fallecimiento. Este dicho así puede sonar a una verdadera barbaridad, pero dejadme que os explique a qué nos referimos. No hablamos de mayor o menor importancia, ni de no ser conscientes de lo que implica una cosa u otra. Hablamos de que ante la muerte suele existir un razonamiento que nos lleva a darnos cuenta de que es algo definitivo. En una ruptura de pareja, en el desamor, no se da un proceso exclusivamente lineal. Es algo cíclico que en algún momento puede paralizar nuestro avance, incluso hacer que retrocedamos en ese duelo. La esperanza de retomar la relación, el contacto, los recuerdos de lo vivido y la intensidad emocional son un cóctel que complica mucho los duelos amorosos. En las relaciones románticas se dan una serie de emociones y sentimientos que no acompañan otros duelos. Culpa, celos, baja autoestima, sentimientos de inferioridad, comparaciones… Todo esto perturba todavía más el proceso de sufrimiento y dolor. Dicen que el tiempo lo cura todo, y ahora hablaremos de qué razón no le falta a este dicho, pero tenemos que ser algo pacientes. Estos procesos duran más o menos en función de muchos factores. La buena noticia es que de desamor no se muere, por muchas canciones que digan lo contrario y que el sufrimiento puede trabajarse y podemos desarrollar herramientas para poder superarlo. Tiempo al tiempo Y aquí queremos hablar de tiempos y no de clavos. Ni de relaciones liana. Vas a sentirte solo/a una temporada. No porque lo estés. Podrás estar rodeado de gente y tener apoyo, pero en ese aspecto sentirás intensamente una ausencia. Una de las cosas más complicadas de gestionar son las rutinas, la vida como la conocíamos. La intimidad, el consuelo y el apoyo desaparecen, se van con la persona y tenemos que reconstruir esos lazos y ubicarlos en otros lugares. Es como una mudanza que ocurre en nuestra cabeza. Y al igual que en las mudanzas, necesitamos tiempo para ordenarlo todo y por mucho que queramos que pase rápido no podemos saltarnos ninguna fase, porque, sino que acabamos con una habitación cerrada con decenas de cajas sin abrir (y eso, no es orden). Enfrentarse a sentirnos solos puede llevarnos a querer llenar ese vacío cuanto antes, a iniciar relaciones sin haber cicatrizado, sin habernos encontrado de nuevo a nosotros y nosotras mismas. Está claro que no decidiremos cuándo volveremos a enamorarnos, pero si decidimos ser nosotros los protagonistas de este proceso y no buscar a otra persona para evitar el malestar. Las emociones siempre nos dan información Las rupturas duelen. No hay forma de saltarse ese sufrimiento. No hay atajos, las emociones que sentimos puede que sean realmente desagradables, pero nos dan una información muy valiosa. La culpa y la autoestima Dejemos de ver la autoestima como mucha o poca. La autoestima puede funcionar mejor o peor en función de nuestro estado emocional, pero siempre está. Es completamente normal que se pueda ver afectada en algunas rupturas, pero debemos cuidarla mucho en estos momentos. Nuestro cerebro va a defenderse de esas emociones negativas, va a querer pelear por lo que conocía y con lo que estaba cómodo, por mucho que sepamos que este proceso pudiera ser necesario o que nuestra relación nos dañaba. Es aquí donde los engaños y los pensamientos intrusivos pueden llevarnos a ideas como “si hubiese dicho esto”, “si hubiese hecho aquello”... y un sinfín más de pensamientos que nos llevan a sentirnos culpables. Y no hablamos de una culpa que asume responsabilidades para poder avanzar, hablamos de una culpa que nos bloquea en conversaciones que no tuvimos o en buscar explicaciones que igual nunca vamos a encontrar. Trabajar en tu autoestima requiere que empieces a darte cuenta de que tu bienestar depende de ti, de que tu felicidad no tiene que ver con la persona que tienes o tendrás a tu lado. NO es el momento de encerrarse La tristeza nos aísla. Esto no significa que no tengamos que trabajar por sentirnos a gusto estando solos/as o que no podamos tener momentos que necesitemos esa soledad. El apoyo de los seres queridos en estos momentos es una herramienta y un factor de protección importantísimo. Habla, expresa y siente, y hazlo solo y en compañía. Esto nos permite salir de bucles y de pensamientos intrusivos. Ver las cosas con otros ojos puede hacernos coger la perspectiva que necesitamos. El tiempo te permitirá verlo como una oportunidad Esta parte es la más difícil. Saber y aceptar que te viene una época de dolor y que esas oportunidades que vendrán después estén todavía tan difusas, incluso en algunos casos ni siquiera somos conscientes de ellas hasta pasado un largo tiempo. Si pudiéramos ser conscientes de todo el crecimiento personal, aprendizajes y experiencia nuevos que podemos vivir desde el principio, no dolería tanto, pero tampoco sería real. El contacto cero No te lo pongas más difícil. Está claro que cada ruptura es un mundo y que hay circunstancias como un hogar compartido, una familia o amigos, que hará que hablemos de esto con matices. Sea como sea, durante una temporada, debemos intentar tener el mínimo contacto posible. Aunque tengamos esos pensamientos de querer mantener a la persona en nuestra vida como amigo o amiga, durante un tiempo no puede ser nuestro apoyo. Y habrá relaciones en las que esa cortesía o relación de amistad pueda darse en el futuro, pero para que sea sana y que aporte, debemos permitirnos una distancia primero. La terapia psicológica. Aunque el sufrimiento es normal y requiere de un tiempo para procesarlo y superarlo, nunca jamás debemos de normalizar esta situación duradera en nuestra vida. La ayuda psicológica puede ayudarnos a entender cómo aceptar una ruptura de pareja, a que gestionemos esas emociones, trabajemos en la culpa y convirtamos nuestra autoestima en nuestra mejor arma. Pide ayuda.
|


















Si has llegado hasta aquí, ahora ni lo dudes; da el primer paso y reserva ahora mismo tu cita.
Es muy fácil, elige fecha y hora.RESERVA TU CITA
Si necesitas un psicólogo en Valencia pero te surgen dudas importantes, no dudes en consultarnos estaremos encantados de atenderte.
962 14 24 65 Escribir mailCONSULTA DUDAS
Te esperamos en nuestro centro de psicología en Valencia capital.
Calle Padre Tomás de Montañana 22, 1-F, Valencia 46023¿Qué es Albiach Psicólogos y qué tipo de centro de psicología en Valencia sois?
Principalmente, somos un centro de Psicología General Sanitaria, aunque en estos momentos contamos con una rama sanitaria de Logopedia, en Albiach Psicólogos intervenimos tanto de forma presencial como online.
¿Qué enfoque de terapia utilizáis en Albiach Psicólogos?
Utilizamos la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y Terapia Estratégica Breve (TBE)
¿Cuántos años de experiencia y cuántos pacientes habéis atendido en vuestro centro de psicología en Valencia?
La directora cuenta con más de 19 años de experiencia, pero Albiach Psicólogos como Centro Sanitario lleva más de 10 años y en este tiempo habremos atendido más de 5000 casos.
¿Ofrecéis sesiones de psicología online?
Sí, ofrecemos a nuestros pacientes la posibilidad de Terapia Online.
¿Cómo se selecciona al psicólogo adecuado para mi caso?
Si cumplimentas el formulario, allí se expone brevemente el motivo de consulta y una vez recibido, contactamos vía telefónica y en función de cada caso se deriva a la especialista adecuada. Y si llamas directamente al centro y desde recepción tras unas breves preguntas sobre el motivo de consulta, se deriva a la especialista correspondiente.
¿Cuánto duran las sesiones y con qué frecuencia se recomienda acudir?
Las sesiones duran 60 minutos y en función del caso las sesiones pueden ser semanales, quincenales y de seguimiento.
¿Cómo empiezo y cuál es el primer paso para pedir cita?
Una vez has decidido iniciar terapia, solo tienes que dejarnos tu nombre y teléfono. Puedes mandar un formulario a través de la web y desde el centro nos pondremos en contacto contigo, o bien directamente puedes llamar al centro al 962 14 24 65

Albiach Psicólogos - NIF: 44516414Y
Centro para el tratamiento de problemas psicológicos en Valencia.
Albiach Psicólogos Valencia es un Centro autorizado por la Conselleria de Sanitat de Valencia con nº de registro: 20304
Angharad Albiach González - Nº Colegiada en el Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana CV09270
Aviso legal - Política de privacidad - Cookies
Código ético, buenas prácticas y compromiso con la responsabilidad profesional:
La información contenida en esta página tiene carácter orientativo y en ningún caso sustituye la relación directa y personalizada entre el paciente y el profesional de la psicología. Recomendamos siempre consultar con un psicólogo colegiado para valorar adecuadamente los beneficios, riesgos, contraindicaciones y particularidades de cualquier tratamiento psicológico.
Código deontológico del Colegio Oficial de Psicólogos (pdf)
Produce ilatina